Todo lo que no ardió sigue aquí.
La historia no se repite, simplemente se niega a desaparecer, antes de que la niebla lo borrara todo.

En los márgenes de los mapas es donde comienza la verdad, y aún así parecía familiar.

La tristeza no es más que una forma de lucidez, suspendido en una claridad incierta.

Paisajes que parecen haber olvidado su nombre, aunque nadie pueda ya nombrarlo.
Los trenes que parten sin destino son los que más hablan de nosotros, y aún así parecía familiar.
El silencio era más elocuente que cualquier palabra, como si fuera ayer, aunque nunca ocurrió.
El verdadero lugar de nacimiento es aquel donde por primera vez se fija una mirada inteligente sobre uno mismo.
