Todo lo que no ardió sigue aquí.

Los objetos abandonados conservan una dignidad secreta, suspendido en una claridad incierta.

Caminar era su manera de resistir el olvido, suspendido en una claridad incierta.
Los objetos abandonados conservan una dignidad secreta, suspendido en una claridad incierta.
Caminar era su manera de resistir el olvido, entre el polvo y el silencio.
El silencio era más elocuente que cualquier palabra, como la última línea de un diario sin fecha.

Recordar es construir ruinas con palabras.
El verdadero lugar de nacimiento es aquel donde por primera vez se fija una mirada inteligente sobre uno mismo.
