Todo lo que no ardió sigue aquí.

La luz tenue de la mañana parecía contener la historia del mundo, antes de que la niebla lo borrara todo.

Paisajes que parecen haber olvidado su nombre, entre el polvo y el silencio.
El silencio era más elocuente que cualquier palabra, suspendido en una claridad incierta.
Paisajes que parecen haber olvidado su nombre, antes de que la niebla lo borrara todo.
La memoria es una red de sombras que nunca se desenreda, aunque nadie pueda ya nombrarlo.
La luz tenue de la mañana parecía contener la historia del mundo, más real que cualquier recuerdo.

El verdadero lugar de nacimiento es aquel donde por primera vez se fija una mirada inteligente sobre uno mismo.
