Todo lo que no ardió sigue aquí.

La tristeza no es más que una forma de lucidez, aunque nadie pueda ya nombrarlo.
En los márgenes de los mapas es donde comienza la verdad.
En los pasillos de la memoria se acumula el polvo del tiempo.
Vivimos entre ruinas, aunque estén recién construidas, antes de que la niebla lo borrara todo.
Las cicatrices del alma no aparecen en radiografías, como si todo se hubiese detenido allí.

Paisajes que parecen haber olvidado su nombre, como si todo se hubiese detenido allí.

El verdadero lugar de nacimiento es aquel donde por primera vez se fija una mirada inteligente sobre uno mismo.
