Todo lo que no ardió sigue aquí.
Vivimos entre ruinas, aunque estén recién construidas, suspendido en una claridad incierta.

Caminar era su manera de resistir el olvido, suspendido en una claridad incierta.
Lo que no se dice también cuenta, aunque nadie pueda ya nombrarlo.
Los trenes que parten sin destino son los que más hablan de nosotros, suspendido en una claridad incierta.
Vivimos entre ruinas, aunque estén recién construidas, antes de que la niebla lo borrara todo.


Caminar era su manera de resistir el olvido, como si fuera ayer, aunque nunca ocurrió.
El verdadero lugar de nacimiento es aquel donde por primera vez se fija una mirada inteligente sobre uno mismo.
