Todo lo que no ardió sigue aquí.
Nada permanece excepto la sensación de haber sido, suspendido en una claridad incierta.
Los trenes que parten sin destino son los que más hablan de nosotros, entre el polvo y el silencio.


La memoria es una red de sombras que nunca se desenreda, aunque nadie pueda ya nombrarlo.
Nada permanece excepto la sensación de haber sido, como la última línea de un diario sin fecha.
En los márgenes de los mapas es donde comienza la verdad, más real que cualquier recuerdo.
La historia no se repite, simplemente se niega a desaparecer, en un rincón sin tiempo.

El verdadero lugar de nacimiento es aquel donde por primera vez se fija una mirada inteligente sobre uno mismo.
