Cosas frías

Todo lo que no ardió sigue aquí.

Las cicatrices del alma no aparecen en radiografías, y aún así parecía familiar.

El silencio era más elocuente que cualquier palabra, como la última línea de un diario sin fecha.

La luz tenue de la mañana parecía contener la historia del mundo, aunque nadie pueda ya nombrarlo.

teleferico
La suspensión del silencio
coche nevado
La duda congelada
ventana-condensada
un hogar entre el Vaho

Todo lo que vemos está teñido por lo que ya hemos perdido, aunque nadie pueda ya nombrarlo.

No era nostalgia, sino un tipo de gravedad emocional, en un rincón sin tiempo.

Cada fotografía es una herida en el tiempo.

El verdadero lugar de nacimiento es aquel donde por primera vez se fija una mirada inteligente sobre uno mismo.

— W.S.