Todo lo que no ardió sigue aquí.
Paisajes que parecen haber olvidado su nombre, como si fuera ayer, aunque nunca ocurrió.

Todo lo que vemos está teñido por lo que ya hemos perdido.


Paisajes que parecen haber olvidado su nombre, como si fuera ayer, aunque nunca ocurrió.
La luz tenue de la mañana parecía contener la historia del mundo, aunque nadie pueda ya nombrarlo.
En los márgenes de los mapas es donde comienza la verdad.
Todo lo que vemos está teñido por lo que ya hemos perdido, como la última línea de un diario sin fecha.
El verdadero lugar de nacimiento es aquel donde por primera vez se fija una mirada inteligente sobre uno mismo.
