Todo lo que no ardió sigue aquí.
Vivimos entre ruinas, aunque estén recién construidas, como si fuera ayer, aunque nunca ocurrió.
Nada permanece excepto la sensación de haber sido, como la última línea de un diario sin fecha.
Vivimos entre ruinas, aunque estén recién construidas, en un rincón sin tiempo.


Vivimos entre ruinas, aunque estén recién construidas, en un rincón sin tiempo.
Los trenes que parten sin destino son los que más hablan de nosotros, como la última línea de un diario sin fecha.

Nada permanece excepto la sensación de haber sido, antes de que la niebla lo borrara todo.
El verdadero lugar de nacimiento es aquel donde por primera vez se fija una mirada inteligente sobre uno mismo.
