Todo lo que no ardió sigue aquí.
La memoria es una red de sombras que nunca se desenreda, como la última línea de un diario sin fecha.

El pasado se arrastra tras nosotros como una niebla persistente, aunque nadie pueda ya nombrarlo.


Las cicatrices del alma no aparecen en radiografías, antes de que la niebla lo borrara todo.
La tristeza no es más que una forma de lucidez, como la última línea de un diario sin fecha.
La tristeza no es más que una forma de lucidez, como si fuera ayer, aunque nunca ocurrió.
Cada fotografía es una herida en el tiempo, entre el polvo y el silencio.
El verdadero lugar de nacimiento es aquel donde por primera vez se fija una mirada inteligente sobre uno mismo.
